Eclipse Aventuras: 13. Personajes jugadores: Valakorn, Dármeni Beltherian (Raziel), Galathor, Lunereth y Elgarath. Sinopsis: 996 años después del Eclipse el Alado Raziel desea traer de vuelta al gran Luzbel, encarnado en el cuerpo del niño Erebus. Disfrazado de Dármeni Beltherian, una arqueóloga de Castello, manipulará a un grupo de aventureros para conseguir sus propósitos que desembocará en una lucha fatal por la regeneración del mundo y la supervivencia a la Oscuridad. Algunos años después de la finalización de La Caída de Myth Drannor, mis compañeros de Salobreña me pidieron una campaña al AD&D y en vez de utilizar una ambientación diseñada por otros, decidí crear una nueva con toques más oscuros y peligrosos, basándome sobre todo en el cómic de Berserk de Kentaro Miura. El resultado de aquella creatividad germinó en mi evolución particular de sistema Tzaar y un universo nuevo bautizado como Frendaryt. En dicha evolución trabajé con la magia de los “caminos”, adaptándolo a mis necesidades e inspirado en un artículo de la revista Dragón de Ediciones Zinco. Las razas del juego también padecieron de mi enfermedad del cambio y ajusté a mis gustos las variantes necesarias para especializarlos en el mundo del juego, sintetizando una mecánica que me acabó gustando mucho y que estoy pensando en publicar en ErgoSum. Sin duda lo que me agradó de la historia fue el cambio de ambiente, más oscuro y peligroso con trasgos hechos de sombra, trols pequeños y peludos, colosos, nigromantes y especialmente esa atmósfera más opresiva. Me ayudó bastante la banda sonora del videojuego Shadow of the Colossus para trasladar la pérdida y sentimientos más solitarios. En Eclipse se distinguió claramente dos mundos, sin pretenderlo. El primero que exploraron los jugadores era bastante más mágico, mitológico y salvaje, con el escenario de tribus bárbaras, enanos y elfos, con leyendas de titanes y gigantes. Teniendo en cuenta que la primera parte de la campaña consistía en dar caza a un viejo dragón llamado Oscuridad, la epicidad de las viejas gestas se palpaba en ese oeste del universo. Por el contrario, la zona central y este emergió como algo más mundano, sucio y medieval, con revueltas campesinas por perseguir más derechos o los duelos a estoque en Castello, con sus universidades y tramas políticas. Fue un contraste muy agradable en una campaña tan corta ver las dos fuentes de antagonismo, magia y ciencia. La gran sorpresa fue introducir el personaje de Raziel, el villano, como un personaje jugador y ocultar al resto del grupo la identidad del mismo. Resultó una experiencia sublime el jugar aquella escena de la entrada de Raziel en Templo para descubrirse como artífice de toda una conspiración. Trabajé mucho el cariño que Erebus debía proporcionar al grupo pues a sabiendas que ese niño traería, o no, una gran desgracia, todos los personajes lo defendieron hasta el final. Luchar contra un compañero de equipo puede conducir a una estampa memorable si se lleva con jugadores responsables y la trama se hilvana bien para no aparentar favoritismo o abuso de poder. Afortunadamente el grupo de juego gozaba de madurez y todos conservamos un grato recuerdo. Carlos Lozano.
Eclipse
ResponderEliminarAventuras: 13.
Personajes jugadores: Valakorn, Dármeni Beltherian (Raziel), Galathor, Lunereth y Elgarath.
Sinopsis: 996 años después del Eclipse el Alado Raziel desea traer de vuelta al gran Luzbel, encarnado
en el cuerpo del niño Erebus. Disfrazado de Dármeni Beltherian, una arqueóloga de Castello, manipulará a un
grupo de aventureros para conseguir sus propósitos que desembocará en una lucha fatal por la regeneración
del mundo y la supervivencia a la Oscuridad.
Algunos años después de la finalización de La Caída de Myth Drannor, mis compañeros de Salobreña
me pidieron una campaña al AD&D y en vez de utilizar una ambientación diseñada por otros, decidí crear una
nueva con toques más oscuros y peligrosos, basándome sobre todo en el cómic de Berserk de Kentaro Miura.
El resultado de aquella creatividad germinó en mi evolución particular de sistema Tzaar y un universo nuevo
bautizado como Frendaryt.
En dicha evolución trabajé con la magia de los “caminos”, adaptándolo a mis necesidades e inspirado en
un artículo de la revista Dragón de Ediciones Zinco. Las razas del juego también padecieron de mi enfermedad
del cambio y ajusté a mis gustos las variantes necesarias para especializarlos en el mundo del juego, sintetizando
una mecánica que me acabó gustando mucho y que estoy pensando en publicar en ErgoSum.
Sin duda lo que me agradó de la historia fue el cambio de ambiente, más oscuro y peligroso con
trasgos hechos de sombra, trols pequeños y peludos, colosos, nigromantes y especialmente esa atmósfera más
opresiva. Me ayudó bastante la banda sonora del videojuego Shadow of the Colossus para trasladar la pérdida
y sentimientos más solitarios.
En Eclipse se distinguió claramente dos mundos, sin pretenderlo. El primero que exploraron los
jugadores era bastante más mágico, mitológico y salvaje, con el escenario de tribus bárbaras, enanos y elfos, con
leyendas de titanes y gigantes. Teniendo en cuenta que la primera parte de la campaña consistía en dar caza a
un viejo dragón llamado Oscuridad, la epicidad de las viejas gestas se palpaba en ese oeste del universo. Por el
contrario, la zona central y este emergió como algo más mundano, sucio y medieval, con revueltas campesinas
por perseguir más derechos o los duelos a estoque en Castello, con sus universidades y tramas políticas. Fue un
contraste muy agradable en una campaña tan corta ver las dos fuentes de antagonismo, magia y ciencia.
La gran sorpresa fue introducir el personaje de Raziel, el villano, como un personaje jugador y ocultar
al resto del grupo la identidad del mismo. Resultó una experiencia sublime el jugar aquella escena de la entrada
de Raziel en Templo para descubrirse como artífice de toda una conspiración. Trabajé mucho el cariño que
Erebus debía proporcionar al grupo pues a sabiendas que ese niño traería, o no, una gran desgracia, todos los
personajes lo defendieron hasta el final.
Luchar contra un compañero de equipo puede conducir a una estampa memorable si se lleva con jugadores
responsables y la trama se hilvana bien para no aparentar favoritismo o abuso de poder. Afortunadamente el
grupo de juego gozaba de madurez y todos conservamos un grato recuerdo.
Carlos Lozano.