La Caída de Myth Drannor Aventuras: 75. Personajes jugadores: Arphenang Obarskyr “Luna Negra”, Deyrant Ryogetsu, Lerina Uthanion, Seor Snowbattle, Serrpyt Guezrido, Lin-Arel Starym, Ephan Ghedel, Sirius, y Delián. Sinopsis: La mítica ciudad élfica de Myth Drannor representa el grado más alto de civilización y modernidad desde que abriera sus fronteras al resto de razas de Faeurn, añadiendo al Consejo a los humanos y enanos de las cercanías. Grupos oscuros y venganzas ancestrales comienzan a proliferar amenazando la tan lograda armonía sin conocer que un poder más viejo, más incluso que la vieja maldición de los Netheril y los Nycalots, que data de un tiempo donde titanes y dragones gobernaban el mundo, ha comenzado a mover los hilos que alterarán los pilares de la existencia. Cuando terminé la campaña de Nox Cineris y se propusieron las nuevas ideas para la campaña, Advanced Dungeons & Dragons surgió con fuerza y al buscar ambientaciones me acordé de la novela de Ed Greenwood Fuego Mágico y las ruinas de Myth Drannor. Gracias a Manuel López y sus búsquedas internautas me facilitó toda la información disponible y la estudié con detenimiento para establecer las bases de la historia, comenzando con un enorme prólogo de unas 12 aventuras, para llevar a todos los jugadores a la impresionante capital de Cormanthor. No tenía previsto la longevidad de la campaña pero recuerdo quejarme de mi falta de originalidad y el trabajo que me suponía escribir módulos, como si la musa se hubiera perdido en una caverna enana llena de trampas… Pero al final realicé 75 retos, más buenos y más malos y una batalla épica a finales del 714 del cómputo de Los Valles. En la composición de una historia tan larga tuve que fraccionarla en capítulos de diferentes extensiones, eligiéndolos conforme a las exigencias que me iba imponiendo en el mi guion. Así hubo momentos tremendamente heroicos, como el enfrentamiento contra la dragona de sombra Aurgloroasa, como cómicos, ya que introduje muchos capítulos para relajar al grupo. El que más recuerdo fue uno que duró 4 aventuras llamadas “Los Juegos de Olimpia” e hice una parodia a los 12 juegos de Asterix y Obelix, con la introducción de un mediano y su “remo oscuro”. Comentando sobre la narración e involucración de la campaña tengo ese sabor agridulce de amar y odiar la historia en muchos aspectos. Tuve numerosos problemas para que los jugadores decidieses cooperar entre ellos hasta el punto de peligrar la cohesión entre ellos ya que, como bien expresó el señor y la señora Wick en el manual del director de juego 7º Mar, “jugaron demasiado bien”. Han pasado más de cinco años desde la destrucción de la metrópoli y final de la campaña, donde ahora no sólo tengo en la memoria a personajes como Fflar, Josidiah, los tres Nycalots, Arjuna, K, Venali, Azalea, Behemot, León y como no, Freia. Todavía puedo sentir el aroma del bosque y el bello amanecer reflejado en las altas torres de Myth Drannor, recuerdos que en palabras de un narrador y gracias a esta nueva versión de Tzaar “ha despertado”, como Ruindemon. Carlos Lozano
La Caída de Myth Drannor
ResponderEliminarAventuras: 75.
Personajes jugadores: Arphenang Obarskyr “Luna Negra”, Deyrant Ryogetsu, Lerina Uthanion, Seor
Snowbattle, Serrpyt Guezrido, Lin-Arel Starym, Ephan Ghedel, Sirius, y Delián.
Sinopsis: La mítica ciudad élfica de Myth Drannor representa el grado más alto de civilización y modernidad
desde que abriera sus fronteras al resto de razas de Faeurn, añadiendo al Consejo a los humanos y enanos
de las cercanías. Grupos oscuros y venganzas ancestrales comienzan a proliferar amenazando la tan lograda
armonía sin conocer que un poder más viejo, más incluso que la vieja maldición de los Netheril y los Nycalots,
que data de un tiempo donde titanes y dragones gobernaban el mundo, ha comenzado a mover los hilos que
alterarán los pilares de la existencia.
Cuando terminé la campaña de Nox Cineris y se propusieron las nuevas ideas para la campaña, Advanced
Dungeons & Dragons surgió con fuerza y al buscar ambientaciones me acordé de la novela de Ed Greenwood
Fuego Mágico y las ruinas de Myth Drannor.
Gracias a Manuel López y sus búsquedas internautas me facilitó toda la información disponible y la
estudié con detenimiento para establecer las bases de la historia, comenzando con un enorme prólogo de unas
12 aventuras, para llevar a todos los jugadores a la impresionante capital de Cormanthor. No tenía previsto
la longevidad de la campaña pero recuerdo quejarme de mi falta de originalidad y el trabajo que me suponía
escribir módulos, como si la musa se hubiera perdido en una caverna enana llena de trampas… Pero al final
realicé 75 retos, más buenos y más malos y una batalla épica a finales del 714 del cómputo de Los Valles.
En la composición de una historia tan larga tuve que fraccionarla en capítulos de diferentes
extensiones, eligiéndolos conforme a las exigencias que me iba imponiendo en el mi guion. Así hubo momentos
tremendamente heroicos, como el enfrentamiento contra la dragona de sombra Aurgloroasa, como cómicos,
ya que introduje muchos capítulos para relajar al grupo. El que más recuerdo fue uno que duró 4 aventuras
llamadas “Los Juegos de Olimpia” e hice una parodia a los 12 juegos de Asterix y Obelix, con la introducción
de un mediano y su “remo oscuro”.
Comentando sobre la narración e involucración de la campaña tengo ese sabor agridulce de amar y
odiar la historia en muchos aspectos. Tuve numerosos problemas para que los jugadores decidieses cooperar
entre ellos hasta el punto de peligrar la cohesión entre ellos ya que, como bien expresó el señor y la señora
Wick en el manual del director de juego 7º Mar, “jugaron demasiado bien”.
Han pasado más de cinco años desde la destrucción de la metrópoli y final de la campaña, donde
ahora no sólo tengo en la memoria a personajes como Fflar, Josidiah, los tres Nycalots, Arjuna, K, Venali,
Azalea, Behemot, León y como no, Freia.
Todavía puedo sentir el aroma del bosque y el bello amanecer reflejado en las altas torres de Myth
Drannor, recuerdos que en palabras de un narrador y gracias a esta nueva versión de Tzaar “ha despertado”,
como Ruindemon.
Carlos Lozano