El Elegido de los Dioses Aventuras: 8. Personajes jugadores: Zulack “el Azul”, Kain, Lilith, Gromril Hachaeterna, Iselor y Susurro. Sinopsis: Un viejo y oscuro mal amenaza con traer la muerte a las Tierras Centrales Occidentales y los dioses han depositado su marca en un joven e inexperto, criado por un mago, cuyo destino residirá en combatir a las viles tinieblas como un paladín. Antes de diseñar esta campaña veraniega, jugada creo que en los meses de julio y agosto, hablé con mi amigo José Ramón para dedicarle una historia donde él fuera el protagonista, ya que como buen estudiante universitario apenas tenía tiempo para dedicarle a los juegos de rol. Conversé con mi grupo de juego y, pese a tener reciente el recuerdo del AD&D (gracias a la campaña La Caída de Myth Drannor), a nadie le importó retomar la fantasía con tal de vivir unos momentos memorables con un buen compañero. Situé el trasfondo en los Reinos Centrales Occidentales (qué novedad) durante el 1370 del cómputo de los Valles, eligiendo algunos personajes importantes dentro de los Reinos Olvidados y tomando varias ideas del videojuego Baldur´s Gate: Dark Alliance II, especialmente el tema de los vampiros y los muertos vivientes. Para José no resultó complicado ubicarse en el mundo de una campaña ya que conocía mucho mejor que yo, todas las tierras descritas gracias a su compulsivo hábito devorador de novelas de Reinos Olvidados. Debido al trabajo tuve que preparar las aventuras en un tiempo relativamente corto, en algunos casos, media hora. Supongo que el trabajar con bastante prisa y tratarse de AD&D, los módulos surgían sin excesivo esfuerzo. Empleé pocas “mazmorras” pero sí bastantes luchas y escenas de tensión, batallas y mucha destrucción. Como cualquier campaña que se precie, hay anécdotas que cuando uno rememora en las conversaciones del abuelo sobre las batallitas pasadas, lo primero que salta a relucir fue la mala suerte de José y Lozano (increíble, sin exagerar, puede que cometieran un 20% de pifias y 60% de fallos, tanto que mi hermano se retiró de la mesa de juego en la batalla final indignado con los dados) y algunas frases como “eres el enano de mis sueños” que dotó una escena de presentación de un ambiente cómico. Por aquel entonces José era un jugador neófito que participaba en una historia seriada, con consecuencias en sus acciones y donde los personajes evolucionaban. En la primera batalla tuvo que pronunciar su misma arenga y los nervios lo traicionaron, además de onomatopeyas muy graciosas y sus gestos de nerviosismo, copió vilmente parte de El Señor de los Anillos para continuarla, pero resultó uno de los momentos más graciosos de El Elegido de los Dioses. El sistema Tzaar sufrió algunas modificaciones como la reducción de daño por armadura, la limitación de los puntos de vida y la unificación de las habilidades a unas tiradas similares al d20 (uno se pregunta qué me impulsa a variar el AD&D cada vez que quiero hacer una campaña nueva). Esto generó algunas protestas ya que los personajes se volvían más vulnerables (que prueben a jugar Juego de Tronos d20) pero importó más la diversión que unos cambios y todos disfrutamos de una corta historia, pero entretenida. Carlos Lozano
El Elegido de los Dioses
ResponderEliminarAventuras: 8.
Personajes jugadores: Zulack “el Azul”, Kain, Lilith, Gromril Hachaeterna, Iselor y Susurro.
Sinopsis: Un viejo y oscuro mal amenaza con traer la muerte a las Tierras Centrales Occidentales y los
dioses han depositado su marca en un joven e inexperto, criado por un mago, cuyo destino residirá en combatir
a las viles tinieblas como un paladín.
Antes de diseñar esta campaña veraniega, jugada creo que en los meses de julio y agosto, hablé con
mi amigo José Ramón para dedicarle una historia donde él fuera el protagonista, ya que como buen estudiante
universitario apenas tenía tiempo para dedicarle a los juegos de rol. Conversé con mi grupo de juego y, pese
a tener reciente el recuerdo del AD&D (gracias a la campaña La Caída de Myth Drannor), a nadie le importó
retomar la fantasía con tal de vivir unos momentos memorables con un buen compañero.
Situé el trasfondo en los Reinos Centrales Occidentales (qué novedad) durante el 1370 del cómputo
de los Valles, eligiendo algunos personajes importantes dentro de los Reinos Olvidados y tomando varias ideas
del videojuego Baldur´s Gate: Dark Alliance II, especialmente el tema de los vampiros y los muertos vivientes.
Para José no resultó complicado ubicarse en el mundo de una campaña ya que conocía mucho mejor que yo,
todas las tierras descritas gracias a su compulsivo hábito devorador de novelas de Reinos Olvidados.
Debido al trabajo tuve que preparar las aventuras en un tiempo relativamente corto, en algunos
casos, media hora. Supongo que el trabajar con bastante prisa y tratarse de AD&D, los módulos surgían sin
excesivo esfuerzo. Empleé pocas “mazmorras” pero sí bastantes luchas y escenas de tensión, batallas y mucha
destrucción.
Como cualquier campaña que se precie, hay anécdotas que cuando uno rememora en las
conversaciones del abuelo sobre las batallitas pasadas, lo primero que salta a relucir fue la mala suerte de
José y Lozano (increíble, sin exagerar, puede que cometieran un 20% de pifias y 60% de fallos, tanto que mi
hermano se retiró de la mesa de juego en la batalla final indignado con los dados) y algunas frases como “eres
el enano de mis sueños” que dotó una escena de presentación de un ambiente cómico. Por aquel entonces
José era un jugador neófito que participaba en una historia seriada, con consecuencias en sus acciones y
donde los personajes evolucionaban. En la primera batalla tuvo que pronunciar su misma arenga y los nervios
lo traicionaron, además de onomatopeyas muy graciosas y sus gestos de nerviosismo, copió vilmente parte de
El Señor de los Anillos para continuarla, pero resultó uno de los momentos más graciosos de El Elegido de los
Dioses.
El sistema Tzaar sufrió algunas modificaciones como la reducción de daño por armadura, la limitación
de los puntos de vida y la unificación de las habilidades a unas tiradas similares al d20 (uno se pregunta qué me
impulsa a variar el AD&D cada vez que quiero hacer una campaña nueva). Esto generó algunas protestas ya
que los personajes se volvían más vulnerables (que prueben a jugar Juego de Tronos d20) pero importó más la
diversión que unos cambios y todos disfrutamos de una corta historia, pero entretenida.
Carlos Lozano